AL FINAL GOLIAT TAMBIÉN SUELE CAER
Veamos cómo lo explica un adagio fang: ondundoo eñanga buiñ chim -fue la aguja la que destrozó el barco-. En realidad, ninguna aguja nunca tuvo la fuerza necesaria para hundir a ningún barco, pero si la acción de clavarle agujas al barco se mantuviese en el tiempo existe la posibilidad de que algún día esa embarcación pudiera acabar en el fondo del mar, como consecuencia del desgaste que habría sufrido el navío. Leoncio Marquez M . -Malabo Si nos ponemos a escudriñar la historia nos encontraremos con un puñado de acontecimientos que nos demuestran que el ganador no es en todas las contiendas aquel que a priori todo el mundo ya da por vencedor, si no que a veces, hay fuerzas que desequilibran las balanzas y fortalecen al que desde un principio se ha señalado como el débil. Tanto como si nos sentásemos a admitirlo como si no, las guerras encuentran su lógica en el palacio de la fe; es allí donde se explica y se entiende que un país como Ucrania salga a hacerle frente a ...