EL PECADO FUE HABER GANADO A CÔTE D'IVOIRE
Cuesta creer que después de la brillante puesta en escena que hicieron los chicos del Nzalang en Costa de Marfil, no habría represalias para una federación acostumbrada a hacer las cosas mal, toda vez que se presumía de tratarse de una selección acostumbrada a no llegar a ninguna parte. L. Marquez M. -Malabo Véase lo que es la vida y las muchas vueltas que da. Un día viene Drogba a Guinea Ecuatorial y frente al Jefe de Estado de este pequeño país que no tiene claro a cuánto asciende su población, termina por propinarle una de las palizas futbolísticas monumentales que se va a recordar por siempre en la historia futbolera de este país de habla hispana. Y, como si lo que pasa dentro del campo no fuera suficiente humillación, también había que rematarlo con un baile burlesco ante los delicados ojos del "primer deportista de la nación", acostumbrado, dígase de paso, a la misma ofrenda, pero con un tono más adulador para él. Lo cierto es que, años después, los guineoecuatorianos, ...