¡HALA MADRID, Y NADA MÁS!
Una de las características de la humanidad es el hábito de la idiosincrasia, y está arraigada en uno de los "problemas" del saber filosófico. En este caso, referente a las creencias; lo que contextualmente ha correspondido al fundamento de las religiones: budismo, islam, hinduismo, judaísmo y el cristianismo. A día de hoy, el Madridismo.
Esteban Oko Ngua. - Malabo
Teniendo
en cuenta los datos históricos de la humanidad, el cristianismo es la religión
que más "mancha" ha podido ocasionar a las personas, provocando
así las divisorias sombras entre propios y extraños. Simple es la interpretación
visibilizada de la Palabra de Dios (las Sagradas Escrituras, el Evangelio, la
Biblia). De ahí la compleja credibilidad a los dogmas de fe: católica,
protestante, anglicana, presbiteriana, ortodoxa, evangelista, adventista; dando
raíces a las sectas (grupo minoritario que "en nombre de Dios" crean
adeptos y "practican el satanismo"). Estas semejanzas entre
culturas, tradiciones y costumbres han significado la señal en la toma de
decisiones en diferentes líderes (políticos, asociaciones, organizaciones, cooperativas)
para marcar el devenir mundial, convirtiendo el quehacer de las personas como
el cumplimiento del Decálogo.
Son
muchos los acontecimientos (desde la no existencia de lo conocido hasta la
actualidad de lo ocurrido) surgidos durante esta merced histórica contada
arbitrariamente. Entonces, con la evolucionada "humanización civilizada,
el cántico estribillo en indicar la "dignidad" de las personas por
encima de cualquier otro valor moral, ético y jurídico o principio social,
suma las alianzas universales sin bando que se adecua la estratégica manera de
"ir a la guerra". Así evoluciona el mundo y desde luego, nace en
China (siglo III a. c.) pues el deporte rey (el fútbol), y su formalización
(Reino Unido, siglo XIX). Y ante lo que supuso, supone y supondrá el arraigo
asignado a la práctica de esta modalidad deportiva, y escribiendo un sinónimo
propio: la hegemonía del Real Madrid es conocida como la competencia, el
blanco a abatir.
Tras
una y otra conquista en cada territorio disputado, los merengues han arrasado
el sentimiento contrario y haciéndolo uno de los suyos. Todo empieza en
1955/56; después de eliminar a Servette, Partizán y Milán, enfrentándose
en la final al Stade de Reims francés. Es inalcanzable el conocimiento para
explicar la "magia" (los trucos, el vudú...llamémoslo de alguna
manera) que se ha manifestado en el Santiago Bernabéu.
Cada vez más se simplifica en el lema de este club: ¡Hala Madrid! Que el lema 'Real' sea aquel, ¿responde a que el idealizador o los inteligentes de esta frase no querían incurrir en una herejía, blasfemo o...? Pensemos: el significado de la palabra 'Allah' para el islam, y procedentemente el significado o significante de 'hala' en castellano. Ahora bien, el anterior hispanizado, Alá. Así de reñido está el asunto. Por tanto, ¿la 'gente merengue' tiene razón con la traducción de dicho lema?, ¡HALA MADRID!, "Dios es del Madrid". Juanma Rodríguez no duda. Y cada madridista coincide en "quedarse angelical", con una explicación conceptual al sentimiento que les liga. Unos dicen: "ser del Real Madrid es un sentimiento inexplicable"; mientras que otros son contundentes: "el Real Madrid Club de Fútbol es el mejor equipo del mundo". Valverde (centrocampista contemporáneo) ganador de varias sensaciones épicas con el equipo de sus amores, lo tiene claro: "intentamos remontar a nivel del juego y en todos los aspectos"; palabras del uruguayo tras el final de la UCL (Liga de Campeones de la UEFA, Europa), certificando pues, que al Real Madrid no se le puede dar por vencido nunca, ya que, la victoria se asegura tras el pitido final, si no, que lo pregunten a todas las entidades deportivas (Atlético de Madrid, F. C. Barcelona, Liverpool, Bayer Munich, Chelsea, Paris, Juventus, Manchester City), aspirantes (por ser los últimos en sufrir la apabullante ira' blanca durante estas pasadas ediciones) al trofeo gordo (a nivel de clubes) de Europa. Sin embargo, el actual dirigente de esta entidad tendrá que responder para esclarecer toda esta 'teológica filosofía deportiva ' y que el Real Madrid no se rinde nunca; hasta el latido en el pitido final del árbitro, ya que dicen: vamos Real, hasta el final. Historia que tú hiciste, historia por hacer, porque nadie resiste tus ganas de vencer... Madrid, Madrid, Madrid, ¡Hala Madrid!
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