OBIANG NGUEMA LE GANA EL PULSO A LOS BONGO
¿Qué estaba dispuesto a hacer Obiang Nguema para adjudicarse las islas?
L. Marquez M. -Malabo
Por inverosímil que parezca, también hay que contarle a los que no saben de Guinea Ecuatorial que hubo una vez en que Obiang Nguema Mbasogo, su presidente, confío en la justicia y sus procedimientos, aunque también hay que matizar que esa confianza se la reservó para la Corte Internacional de Justicia, porque, la local, calificada en sus propias palabras, sigue siendo "la pata coja de este país".
En fin, esos días cuando le vemos al PDGE celebrar a bombo y platillo el fallo de la Haya, con el que se le devuelve a Guinea Ecuatorial las tierras Conga, Mbañé y Cocoteros, nos preguntamos si ese hecho que no escapa de ser exótico, entiéndase que me refiero a la suerte jurídica de Guinea Ecuatorial, sería suficiente como para que a nivel interno se pueda tener en mejor estima a las fuerzas y cuerpos de justicia de este país.
La gran duda de este asunto viene siendo la misma, ¿qué hubiese pasado si la victoria no hubiera caído del lado ecuatoguineano?, conviene recordar que desde la última reforma de 2012, en la descripción de los territorios que se le reconoce a Guinea Ecuatorial, ya vienen automáticamente incluidos estos territorios, muy a pesar de que al legislador ecuatoguineano de entonces le constara que en todo ese transcurso se trataba de tierras que también reconocía como suyas la vecina Gabón.
¿Qué estaba dispuesto a hacer Obiang Nguema para adjudicarse las islas?
Por ahora, vamos a responder a esa cuestión con un rotundo "nada", toda vez que nos creamos que en verdad la sentencia del Tribunal Internacional de Justicia es, efectivamente, inapelable y, sobre todo, si nos creemos, de verdad, que el nuevo gobierno gabonés no encontrará en el tiempo ninguna triquiñuela legal con el que seguir alargando ese conflicto.
De momento nos toca admitir que a Obiang Nguema le salió bien el plan. Por un lado, Omar Bongo está muerto y, al mismo tiempo, se trata de una República de Gabón que está tratando de sobrevivir a la transición de Ali, lo cual no admite mucho margen a pensar que el Estado gabonés tenga mucho tiempo libre para salir a pelear por unas tierras que, al margen de las buenas intenciones que pueda tener el Tribunal Internacional de Justicia, se trata en el fondo de una desaveniencia que es anterior a la constitución de los dos países. Cuando ambos recién eran colonias.
Buena crítica. No obstante, en algún momento habría que analizar las cosas con un tono plausible.
ResponderEliminarGracias. Pero es obvio que no se pretende arrancar aplausos de nadie. El objetivo es leer (gracias por hacerlo) y también reflexionar
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